Ayer la mire, palpable y hermosa, en los cielos pero se fue desvaneciendo con la tranquila brisa de la mañana.
No ay duda era ella ese rostro angelical nunca se borrara de mi recuerdo; hoy me acuerdo de ese momento pero al explicarlo me toman por loco. Solo se que lo que con mucho trabajo se desea algún día se alcanzara.

